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Laura Tornay / Sin categoría  / INGENIERIA DE LA MOTIVACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES

INGENIERIA DE LA MOTIVACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES

Seguro que son muchas las veces que has oído hablar acerca de la importancia de estar motivado o de tener la motivación necesaria para conseguir objetivos. Pero, ¿qué es exactamente la motivación? ¿Cómo funciona? ¿Cómo podemos influir en ella?

Empezaré introduciendo el concepto desde la perspectiva de la exposición que realiza Xavier Pirla (International Licensed Master Trainer of NLP) sobre este concepto.

Básicamente define la motivación como el resultado de procesos mentales, que una vez comprendidos, nos permiten obtener el máximo partido de nuestros colaboradores. Es la tecnología que nos permite entender la interrelación entre el “pensamiento”, que genera una “emoción” y que finalmente se reproduce en una “conducta”.

La motivación está constituida por todos los factores capaces de provocar, mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo. La motivación también es considerada como el impulso que conduce a una persona a elegir y realizar una acción entre aquellas alternativas que se presentan.

Pero, ¿se puede motivar a los demás? Si somos capaces de entender la interrelación que existe entre el pensamiento, la emoción y la conducta, podemos entender como los demás se motivan y por tanto podemos influir sobre ello teniendo en cuenta, que cada persona tiene un cerebro y por tanto unas motivaciones distintas. En las empresas tendremos que trabajar para alinear los intereses personales del empleado con los de la organización, solo así, conseguiremos ser más productivos y más competitivos.

¿Todo el mundo tiene un precio? Los estudios demuestran que el 55% de los empleados NO se motivan económicamente. Algunas organizaciones tienen la falsa creencia de que el dinero es la única forma de motivar a los empleados. En realidad, el factor económico simplemente es un factor necesario pero no suficiente, es un factor higiénico, por sí solo no motiva, pero al mismo tiempo, no tenerlo desmotiva.

Este factor suele tener impacto positivo en perfiles de operarios o personal muy vinculado a la productividad, con tareas rutinarias, muy pautadas, que difícilmente podemos variar; es en estos casos cuando aplicaremos la motivación extrínseca (por ejemplo dinero), que hace referencia a que los estímulos motivacionales vienen de fuera del individuo y del exterior de la actividad.

Para el resto de perfiles esto no es suficiente y tendremos que trabajar la motivación intrínseca, que hace referencia a la motivación que viene del interior del individuo más que de cualquier recompensa externa. Se asocia a los deseos de autorrealización y crecimiento personal, y está relacionada con el placer que siente la persona al realizar una actividad.

Partiendo de la base que todos los empleados deberían tener un salario adecuado a su puesto de trabajo y a su aportación, si tú te limitas a dar más dinero a un empleado para conseguir determinados objetivos o esfuerzos,  a la larga el factor económico lo que genera es:

  • Disminución en el desempeño
  • Se coarta la creatividad
  • Debilita la motivación interna
  • Pueden llegar a corromper la integridad
  • Genera la tentación de conseguir el dinero por la vía rápida y no por la más adecuada.
  • Se convierte en una relación puramente transaccional
  • Genera dopamina (neurotransmisor) y por tanto genera cierta adicción
  • Alimenta una visión cortoplacista

¿Hay personas desmotivadas y tóxicas? La respuesta es NO, no nacemos así, la motivación es una habilidad que como tal se puede desarrollar, lo que hay son personas olvidadas o desatendidas en las organizaciones que han derivado en esas conductas.

Tampoco hay trabajos insufribles, seguramente tendremos personas en puestos no adecuados, por ello es importante estudiar el encaje de la persona con el puesto, porque para una persona por ejemplo con un perfil de marqueting muy creativo y extrovertido se le puede hacer insufrible estar haciendo las tareas de backoffice, sin embargo esas tareas pueden encajar mucho mejor con otro tipo de perfiles.

Antes de que cunda el pánico voy a explicarte algunas acciones que podemos llevar a cabo para mejorar la motivación de nuestros equipos, y la mayoría, son gratis!

  • Para motivar a otros, una premisa importante es estar motivado uno mismo, si no difícilmente les podremos transmitir la seguridad y confianza necesaria.
  • Reconoce, a menudo las personas se sienten poco valoradas y entonces acaban pidiendo más dinero. Reconocer implica hacerle saber a la otra persona que sabes que está realizando un buen trabajo, que confías en él o ella.
  • Vigila que cada persona se encuentre desempeñando el puesto que más se ajuste a sus habilidades y competencias profesionales.
  • Delega de forma eficaz, da autonomía a tu equipo (esto se basa en la confianza del líder en sí mismo y su equipo).
  • Invertir en su desarrollo PERSONAL (no solo en el profesional), es así como haces que la persona se sienta en deuda contigo, es así como generas lealtad.
  • Escucha a las personas, debemos entender que mueve a cada persona, sus inquietudes, sus miedos, etc.
  • Hay que dejar espacio para la creatividad, cierto margen de libertad es necesario.
  • La afinidad, el sentirse parte de algo. Se trata de generar conexión con la persona, cobra importancia la relación responsable – colaborador. Involúcralos, haz que se sientan partícipes.

Las empresas necesitan personas normales capaces de conseguir resultados extraordinarios, por ello la motivación juega un papel clave a la hora de conseguir los objetivos en las organizaciones.

Permíteme que antes de terminar te recomiende una lectura obligada, “El Arte de conseguir lo imposible”, el libro de Xavier Pirla, mi maestro en PNL, que siempre consigue inspirarme y sorprenderme. Es un libro para personas como tú y yo, capaces de conseguir lo imposible.

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